El arte de cocinar

En muchas ocasiones la gente no tiene tiempo ni ganas para aplicar arte de la cocina, renegándolo a un plano secundario de la vida, cuando en realidad por todos es sabido, que sin comer el cuerpo físico enferma y muere. Y la desequilibrada nutrición no es nada aconsejable…

En nuestra sociedad actual no se premia el uso del tiempo para realizar muchas actividades varias pues la mayoría del tiempo se está sometido a una oculta esclavitud bajo un falso clima de libertad, trabajo excesivo para los que lo tienen y hobbies nocivos para los que la vida les brinda la oportunidad de descansar.

Me refiero, sin pretender ofender a nadie, a lo que se conoce como bajas tentaciones y formas de ocio corrosivo. A modo de ejemplo, veamos 2 situaciones: la posesión material, la base de diseño sobre el cual está montada la sociedad humana actual, o a utilizar el tiempo de ocio para ver, entre muchos ejemplos, la caja tonta con programas de muy baja calidad (no todos, pero si en una gran mayoría de ellos) que no solo atonta, adormece y enferma, sino que además generar nuevas necesidades de consumo a través de la publicidad.

Una ficción muy bien lograda que la gente asume como propia y necesaria, a la par que no se da cuenta del verdadero engaño que hay detrás, fácilmente resumido en las 2 siguientes citas: “tanto tienes, tanto vales”, y “es más importante aparentar que ser”.

Entrando en materia, el arte de cocinar (algo que se ha tratado como discriminatorio y una obligación que se atribuye al género femenino) no solamente nos enseña a manejar alimentos. A través de la paz y el control del equilibrio también nos permite explorar un nuevo mundo de sensaciones y sentimientos comprendiendo que cada parte del universo forma parte de algo más grande, lleno de magia y muy especial.

Gracias a este divertido, barato y rápido aprendizaje diario no sólo mejoraremos nuestro nivel de vida, sino también mejoraremos nuestras habilidades artísticas para nuestro disfrute personal diario y para disfrute de otras personas junto a nosotros. No se trata de elaborar grandes platos de alta cocina, simplemente hacer todas las actividades de la cocina como un juego de refinamiento y aprendizaje diario. A la hora de cortar, freír, saltear, mezclar ingredientes, el diseño del plato, la preparación de la mesa y optimizar recursos de material y la posterior limpieza de todo, se adquieren hábitos que luego se pueden exportar a otras facetas de la vida, algo muy interesante y pragmático. Pero basta de charla, pues las ideas básicas ya han sido introducidas.

 

  • Organización.
  • Conocimiento de alimentos y alquimia alimenticia. Es decir, preparar, seleccionar, elaborar y refinar recetas.
  • El estudio implícito de las propiedades de los alimentos, en forma, en gusto, en olor, de textura y forma.
  • Conocerse mejor a uno mismo.
  • Evolucionar y Madurar.
  • Ser consciente de la realidad que nos rodea a través de los alimentos y la perfección incognoscible del universo.
  • Vivir la vida de forma más distendida y aprender a manejar diferentes herramientas y ser consecuente probando nuestras propias obras y/o creaciones particulares.
  • Mucho más que seguirá viendo a medida que se vaya practicando y mejorando en esta senda del conocimiento, muy pragmática y a la par muy agradecida por los demás comensales y el  propio estómago.
  • Reconocimiento y gratitud oculta en todo.

 

Se trata de adquirir conscientemente conciencia de unos nuevos modelos de vida y hábitos más saludables llegando comprender el equilibrio través del cuerpo físico las correctas medidas de alimentos en sus diferentes ámbitos, a saber, proteínas, vitaminas, grasas, minerales, etcétera.

A la par que ir aprendiendo a erradicar productos precocinados capitalistas (sin amor y pensados exclusivamente para un consumo feroz y rápido para engordar a unos pocos a costa de empobrecer a muchos) de deficiente calidad, con falsos añadidos ya sean conservantes y/o colorantes, y empezar a comprender que tras de cada pequeña acción en el mundo físico, si la mente y el corazón trabajan unidos, no sólo se obtiene un producto perfecto sino que además este irradia la fuerza del amor.

 

Llegar a comprender la idea del equilibrio, arte, paz, focalización, y el amor espiritual manifestada, entre muchos otros.